Tomate de su
mano y el cielo descuelga,
luego en una nube, mecete muy lenta.
Y entre
toboganes que harán las estrellas
deslizate en su almita, encuentrate en
ella.
Y ya acrisolada tu obra de ternura plena
...sentirás
la dicha de ser...¡Jardinera!
Un
abrazo de todos los que colaboramos en el
Comedor "Madre Teresa" de Villa
Belgrano.-
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