“Flaco, lamento profundamente el dolor, la angustia y todo el sufrimiento que corrió por tus venas”
Necesito decirte. Debes saberlo.
Necesito decirte. Debes saberlo.
Durante mi adolescencia, compartí momentos inolvidables con el. Disfrute de su amistad, de sus valores, y su experiencia me enseñó a mirar la vida desde una perspectiva diferente. Un ser humano espectacular, humilde, de pocas palabras, sonrisa franca y un amplio y generoso corazón. Su bondad era por naturaleza y se ponía de manifiesto de manera constante. Nunca lo oí gritar, jamás enojado y si en alguna ocasión la tristeza se apoderaba de su mente, un chiste o simplemente un breve silencio, lograba disimular las penas del alma, impidiendo que nuestra juventud, notase semejante dolor.
Un hombre extraordinario!!!
Los avatares de la vida y las estúpidas decisiones de unos pocos imbéciles, lo ubicaron en un lugar, donde él no pidió estar, donde miles de jóvenes argentinos tampoco lo pidieron.
A mí edad, aunque pude ver el horror y las penurias, no supe apreciar la realidad, no entendí los motivos y tal vez no dimensione tanto dolor.
Hoy, luego de tanto tiempo, necesito decir algo que tendría que haber dicho hace mucho y tal vez hubiese sido lo más justo, lo más correcto y lo más honorable. Pero, no lo hice y hoy necesito dejar que mi corazón hable por mí.
Flaco, lamento profundamente el dolor, la angustia y todo el sufrimiento que corrió por tus venas. Ese dolor que atraviesa todo tu ser y que sólo un veterano de guerra conoce y lleva en su mente.
Te pido perdón por no decir esto cuando lo necesitabas y te pido perdón por no darte un abrazo como te merecías.
Mi respeto para vos y todos los veteranos de Malvinas!!!!!
Gracias José Luis” Flaco” Cabrera!!!!! Gracias por todo lo que hiciste por nosotros. No fue justo. Lo lamento profundamente.
Daniel Gonzalez, Un amigo argentino.
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