Aviso Mteorológico a muy corto plazo incluye a General Alvear
TORMENTAS FUERTES CON LLUVIAS INTENSAS Y RAFAGAS.
Vacuna: Parte el tercer vuelo a Rusia
El vuelo de Aerolíneas Argentinas para buscar más dosis de la vacuna Sputnik V se reprogramó para hoy a la noche. Permitirá seguir vacunando en la Provincia.
El Gobierno Nacional confirmó para hoy a las 21:00 la partida del tercer vuelo de Aerolíneas Argentinas rumbo a Moscú para buscar 600.000 dosis más de la vacuna Sputnik V que produce el laboratorio Gamaleya.
"Seguiremos trabajando con la misma energía y dedicación para poder traer al país la la mayor cantidad de vacunas posibles. Es una labor coordinada entre diferentes áreas de gobierno que resulta fundamental para lograr ponerle fin a la pandemia", añadió el titular de Aerolíneas Argentinas.
Al mediodía, el gobernador Axel Kicillof indicó que “iba a salir un Avión de Aerolíneas a buscar una remesa y se puso en duda por cuestiones de la fabricación allá en Rusia y de la distribución allá en Rusia, pero puedo decir que el avión sale y va a volver con vacunas en los próximos días”, en el marco de la campaña de vacunación.
En las dos oportunidades anteriores, el operativo fue para traer 300.000 dosis de la vacuna. Esta vez se espera el doble, y en las próximas semanas deberían llegar aún más. Una vez que lleguen al país la distribución estará nuevamente a cargo de la empresa de correos Andreani.
Con esta nueva entrega, la Provincia podrá comenzar la segunda etapa del operativo de vacunación que ya superó los 100.000 vacunados en el territorio bonaerense. En esta nueva etapa se aplicará la vacuna en primer término a 21.000 docentes de riesgo, y luego se extenderá a los grupos de riesgo en general, así como también al personal de salud de terapia intermedia y las fuerzas de seguridad.
“Si logramos que se vacunen todos los que son personas de riesgo, que es la próxima etapa, con la primera y segunda dosis, lo que va a ocurrir es que seguirá habiendo casos, pero habrá menos internaciones”, aseguró Kicillof. Desde Gobernación confirmaron a INFOCIELO que tienen listo el despliegue para la segunda parte de la campaña de vacunación. "Estamos esperando las vacunas", aseguraron.
Aumentan las multas: Negarse a una alcoholemia costaría hasta 95.880 pesos
El ajuste ronda el 26% y lo dispuso el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
En las últimas horas se conoció un ajuste en el valor de las multas en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires debido al aumento que tuvieron las UNIDADES FIJAS (UF).
De esta manera ahora, con este incremento, las contravenciones más graves, y por ende con las sanciones más caras, van en un
rango de entre 23.970 a 79.900 pesos.
En esa categoría entran conducir sin la licencia habilitante, cruzar un semáforo con luz roja, circular a contramano y girar a la izquierda donde está prohibido, entre otras faltas.
La suba fue anunciada por el gobierno provincial.
Antes de la actualización cada Unidad Fija estaba en 63,09 pesos, y ahora se colocó en los 79,9 pesos, teniendo en cuenta el aumento que tuvo el combustible dado que estas unidades fijas se actualizan de manera automática cada vez que aumento el combustible.
De esta manera la multa más alta será para quienes se nieguen a realizar un test de alcoholemia, ya que esta infracción implica entre 500 y 1.200 UFs, es decir, de 39.950 a 95.880 pesos.
Entre ese rango de sanciones, el Juez de Faltas de cada Municipio puede fijar la pena.
La Provincia lanzó un plan de pago de regularización voluntaria de deuda de infracciones de tránsito.
En principio, el mismo tendrá un período de vigencia de 90 días para toda persona que quiera adherirse y brinda la posibilidad de abonar en 6 o 12 cuotas sin interés, teniendo en cuenta el valor de la infracción (según las unidades fijas que estipulan el monto) al momento de acogerse a la financiación.
Se trata de todas aquellas causas que se visualicen en www.infraccionesba.gba.gob.ar conforme lo establece la reglamentación.
Los jubilados y pensionados del IPS cobran haberes de enero
A partir del jueves.
El Instituto de Previsión Social Local (IPS) informa que los jubilados y pensionados de la Provincia de Buenos Aires percibirán los haberes del mes de enero entre el jueves 28 y el viernes 29 de corriente, según cronograma que se detalla a continuación:
El crimen de Marisol Oyhanart, un misterio que aún ensombrece a Saladillo
La mujer, una maestra jardinera de 38 años, salió a caminar una tarde de abril de 2014. La hallaron muerta al otro día. La habían ahorcado. La investigación reveló una presunta trama de corrupción policial para encubrir a un amante, quien la habría asesinado. Siete años después, no hay detenidos.
Por Marcelo Metayer, de la redacción de DIB
El 14 de abril de 2014 era un lunes habitual de otoño en Saladillo, provincia de Buenos Aires. Marisol Oyhanart (38) salió a caminar a la hora de la siesta, como hacía cada tarde. Desde su casa en el centro de la localidad se dirigió hacia una pista de atletismo cerca de la ruta. Se cruzó con otras dos mujeres que también hacían ejercicio y la saludaron. Mientras tanto su marido, Sergio Rachid, dormía. Lo despertó una llamada telefónica: era su hija mayor, a la que Marisol iba habitualmente a buscar a la escuela luego de sus ejercicios. La mujer no había acudido. Pasaron las horas y no volvía. A las 19 Sergio fue a la comisaría para denunciar la desaparición de Marisol. La buscaron toda la noche y recién la encontraron al otro día, a la salida del sol. Muerta. El cadáver estaba entre pastizales, a unos 20 metros del camino, boca arriba y vestido con las mismas prendas con las que había salido de su casa. La autopsia reveló que la habían ahorcado. Quién, por qué, y qué hay detrás del femicidio, son las preguntas que a casi siete años del hecho continúan sin certezas.
Saladillo es una localidad del centro de la provincia de Buenos Aires, con unos 30.000 habitantes. Lugar tranquilo: el último crimen había tenido lugar en 2011, como reconoció el secretario de Gobierno de la localidad, Mario Buezas, cuando encontraron el cuerpo de Marisol. Pero el crimen de la mujer, maestra jardinera y madre de tres hijos, hizo a mucha gente pensar en el más temible caso sucedido en Saladillo: los asesinatos de Miguel Alberto Gobia, el “asesino de la tormenta”, ocurridos en 1995. De hecho, dado que Gobia estaba libre desde 2010, más de uno quiso vincularlo con la muerte de Oyhanart.
La realidad es que el cuerpo de Marisol fue hallado en un lugar donde ya se había rastrillado antes, lo que de inmediato despertó sospechas. De hecho, la búsqueda de la mujer había sido suspendida durante cuatro horas durante la madrugada. Los peritos concluyeron que el cadáver fue colocado en ese lugar después del rastrillaje policial. Más tarde se vería que la investigación policial traería aún más dudas, errores y misterios. Por ejemplo, desaparecieron la calza y las zapatillas que la víctima llevaba el día que la mataron. En las calzas había quemaduras que habrían sido producidas por el encendedor de un automóvil, con el que la habrían torturado.
En tanto, el marido de Marisol permaneció unas cuantas horas en la comisaría de Saladillo mientras era interrogado en profundidad. Se dice que al principio se habían detectado contradicción en su declaración. Pero no encontraron motivos para detenerlo y volvió a su casa el 16 de abril.
La investigación continuó y se detuvo a un sospechoso días después. Se trató de Jonathan Bianchi (25), un joven con antecedentes por robo y denuncias por violencia de género, que según testigos había sido visto en la zona del crimen.
Mientras, se conoció que la mujer había sido brutalmente golpeada y ahorcada, y que había fallecido después de las 21 del 14 de abril. Así, cobró fuerza la hipótesis de un secuestro, y de que el cuerpo fue plantado en el lugar donde se lo encontró en esa “ventana” de cuatro horas en el las que se detuvo la búsqueda.
¿Dónde estuvo Marisol hasta que la asesinaron? Un detalle que llamó la atención a los investigadores fue que podría haber conocido al asesino: su cuerpo no presentaba heridas compatibles con lesiones de defensa ni tenía restos de piel ajena bajo las uñas.
Varios meses después del crimen no había ninguna certeza y sí muchas sospechas de irregularidades en la investigación policial. Tras una populosa marcha en Saladillo pidiendo “Justicia por Marisol”, la causa cambió de manos: de la fiscal Patricia Hortel pasó a Marcelo Romero. Todavía habría otro cambio, más adelante.
La fiscal Hortela había pedido la detención de Bianchi, a quien todos llamaban “perejil”, es decir, un acusado que nada tenía que ver. Sin embargo, César Melazo, juez de Garantías de La Plata, rechazó la solicitud. Luego, ante el estancamiento de la investigación los abogados de la familia de la víctima recusaron a la fiscal Hortel y pidieron que se la aparte de la instrucción del sumario. Los letrados también presentaron un escrito en el que describieron una serie de irregularidades que avalaban la presunción de que al menos siete policías plantaron pistas falsas para desviar la investigación hacia Bianchi.
La olla pareció destaparse a principios del año siguiente, cuando un efectivo de la comisaría de Saladillo declaró como testigo en la causa y denunció la presunta trama del encubrimiento policial, que se habría pergeñado para desvincular del crimen a un poderoso empresario agropecuario de la zona. Al parecer este estanciero era amante de Marisol y habría pagado un millón y medio de pesos para encubrir las pruebas del femicidio. Como nunca estuvo imputado, no se conoce su nombre, al menos no públicamente.
La hipótesis que comenzó a manejarse entonces fue que este supuesto amante, luego de matarla, llamó a los policías para que lo ayudaran a desprenderse del cuerpo. Los efectivos, tras colocar el cuerpo en la zona de taperas donde fue hallado, intentaron involucrar al marido de la víctima. Esto no funcionó y trataron de hacer lo mismo con Jonathan Bianchi, pero tampoco tuvieron éxito.
La investigación encontró, más tarde, que habían desaparecido imágenes de una cámara de seguridad ubicada en la esquina de en Saavedra e Irigoyen, en Saladillo, que presuntamente registró el paso de la maestra jardinera y de un automóvil en el que la habrían seguido.
Cuando Marisol fue asesinada, el oficial principal de la Policía bonaerense Pablo Fernando Gallo se desempeñaba como jefe de calle de la comisaría de Saladillo. Desde ese puesto, el uniformado participó de la búsqueda de la maestra jardinera. Tras el hallazgo del cuerpo una de sus tareas consistió en ir a buscar la computadora donde estaban guardadas estas imágenes, que hubieran sido claves para la resolución del caso. Pero cuando la PC fue devuelta faltaba el registro correspondiente al lapso entre las 15 y las 15.30 del fatídico lunes 14.
Tras la investigación sobre los policías que habrían actuado para borrar pruebas, y sobre la primera fiscal actuante, fue el mismo Gallo quien quedó imputado por la nueva fiscal Ana Medina, de la UFI 1 de La Plata. El oficial está acusado de “encubrimiento” agravado por haber sido cometido por un funcionario público.
Un año atrás, antes de que el término coronavirus fuera de uso común en nuestro país, parecía que el cerco sobre el caso se estaba cerrando y que el muro de silencio levantado para encubrir el crimen de Marisol iba a desaparecer. Pero, como reconoció lacónicamente la fiscal Medina a DIB, hoy “no hay mucho nuevo para decir. La verdad es que estamos estancados. No aparecieron nuevas pistas, y la pandemia no colaboró”.
En poco tiempo se cumplirán siete años del brutal femicidio, por el que no hay detenidos. El misterio del crimen continúa enlutando a Saladillo, una ciudad que no dejó ni deja de reclamar justicia por la maestra jardinera que salió a caminar una tarde como cualquiera y nunca regresó. (DIB) MM